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Me lo hago fácil

Ángel Dehesa Christlieb

Música de lunes- Ferdinando Carulli- “Guitar Sonatas”, Richard Savino.

Se ve que a la Doña (que no la dueña) de Palacio y amigos que la acompañan les caló durísimo no haberse podido presentar en los estadios, o acudir, sin ser criticados, a las lujosísimas fiestas que organizaba Gianni Infantino en NUESTRO Castillo de Chapultepec, ese que le rentaron a precio de quemazón y con trámite express.

La marca de los tiranos, o de quienes aspiran a serlo, ha sido y, por lo visto, sigue siendo, la urgencia por ser ellos y solo ellos quienes posean el control de lo que los CIUDADANOS, que no “pueblo”, podamos ver, escuchar o conocer, porque, dado que ellos están “del lado correcto de la historia”, los demás no tenemos derecho a una opinión.

La presidenta, presa de la imagen de “demócrata, humanista y amorosa” que ha buscado, sin éxito, construirse a lo largo de su carrera política, tuvo que tragarse la humillación de no poder aparecer en público en su propio país, aunque diga que ella no necesita “codearse con los de arriba”.

Dirá lo que quiera, pero, de que le ardió, le ardió,

Los morenistas, con Claudia a la cabeza están ciertos, como cualquier aspirante a tirano “iluminado”, de que, en el momento que ellos ascendieron al poder, los ciudadanos, como entes pensantes, responsables y OBLIGADOS a cuestionar y a exigir, nos volvimos un estorbo y debemos transformarnos, alegremente y sin chistar, en esa masa ambigua, amorfa y obediente que ellos llaman “pueblo”.

Se creen su propia propaganda y solo porque las encuestas dicen que son bien populares, mientras compran el favor de la gente con dinero que no es suyo, se convencen de que les debemos obediencia y gratitud.

Lo que más les puede, es que, ingratos como somos, no caemos de rodillas ante ellos y les aplaudimos, allí donde se presenten, por iluminarnos con su “grandeza” la cual (y ahí sí estamos de acuerdo), no nos merecemos.

Hablando de “Grandeza”, yo siempre pensé que, como niño, no había peor decepción que cuando los Reyes Magos te regalaban calcetines y ropa interior el 6 de enero.

Después de ver la que les aplicaron a los pequeños futbolistas tabasqueños, regalándoles el libro de AMLO como “premio” por ganar su torneo, estoy contratando tiempo en medios para disculparme con Melchor, Gaspar y Baltasar.

Esa es la manera en que opera la estructura, el pensamiento y el ADN de los adictos al régimen, la lambisconería antes que todo, si es que quieres avanzar dentro del “movimiento”

90% lealtad y 10% de capacidad.

¿Acaso no lo dijo así el amado líder?

Esos son los ciudadanos (pueblo) que quieren, leales e incapaces.

Por eso han reventado los organismos autónomos, que nos defendían de los abusos del poder, por eso pretenden imponer en las escuelas una doctrina y no una educación.

Hoy, ardidos como están y sin la menor capacidad de autocrítica, nos dicen, básicamente, que, por lo visto, nosotros solitos no tenemos ni los alcances, ni el criterio para recibir, procesar y discernir información y, mucho menos, los recursos para formarnos una opinión a partir de ello.

Si así fuera, estaríamos de rodillas ante ellos, como decía mi abuela: “por lo bien que se han portado”.

Ellos no se equivocan, se equivoca el mundo y nos equivocamos todos.

Andan enojados y, con el pretexto de “defender los derechos de las audiencias”, nos quieren cobrar las “diferencias religiosas” que tenemos con ellos al no adorarlos.

No pasarán.

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