Orlando Daniel Hernández
La industria cañera en Michoacán, está a punto de desaparecer ante los altos costos de producción, la disminución del precio de la caña en los ingenios, además de lo que consideran es una campaña de desprestigio del azúcar en el país.
Saúl Acosta, productor de caña de Pedernales, indicó que el precio es regulado por la Cámara Nacional de la Industria Azucarera y Alcoholera.
Si bien cuentan con un subsidio federal, este es de 7 mil pesos mensuales, el cual asegura no alcanza para cubrir los costos de corte y traslado de la caña.
Sin una regulación o apoyo para el sector, las únicas soluciones serían el regresar a la tradición de los trapiches o expropiar los ingenios, ambas opciones inviables, aseguró.
Actualmente el kilo de azúcar en Michoacán ronda entre 20.00 y 37.00 pesos, dependiendo de la marca, el tipo (estándar, morena o refinada).
Además, que hay una promoción para evitar el consumo de azúcar, cuando lo que hace daño a la salud, es la fructuosa que se utiliza para algunos productos.

